
Cuando yo era niña descubrà en casa de una tÃa mÃa un periódico que se llamaba “El Casoâ€. A mi tÃa le encantaba comprarlo, decÃa que habÃa que saber lo que pasaba en España. Pero lo cierto es que “El caso†era sólo una parte de lo que realmente pasaba en España, la parte oscura, trágica, la actualidad cebada en las desgracias que miles de personas vivÃan todos los dÃas. En realidad, “El caso†era para mi tÃa una macabra novela que dÃa a dÃa le recordaba que su vida era mucho mejor que la de los tristes protagonistas que allà aparecÃan, por el simple hecho de que ella tenÃa una vida “normalâ€.
A mi, supongo que por la edad, las imágenes y las truculentas historias de El caso no se me han olvidado nunca. No podÃa creer que el mismo mundo en el que yo vivÃa diera también cabida a semejantes monstruos y a tanto terror.
Hoy, sin ir más lejos, y con sólo hojear los periódicos, me he dado cuenta que, si dejamos aparte el terror de las guerras sin sentido, las desgracias naturales que acaban de raÃz con la vida de cientos de miles de seres, la violencia terrorista y callejera, y eludimos el fútbol y las batallas polÃticas, la prensa de hoy, casi treinta años después, se mantiene fiel a la lÃnea que entonces caracterizaba a El caso.
Me ha venido a la mente, la imagen de un laberinto, el laberinto del terror. En la prensa de hoy tienen cabida todo tipo de vejaciones y humillaciones, y las fotos de las portadas son para monstruos que no tienen ningún pudor en vanagloriarse de sus monstruosidades. Es difÃcil evitar el horror que rezuma en todas las páginas, vayas por donde vayas.
Hoy, se ha imputado a un coronel por acosar sexualmente a sus subordinadas, un anciano de 84 años ha sido encontrado muerto en su casa amordazado y maniatado, un médico confiesa que la dosis de quimioterapia que administró a un niño pudo haberle causado la muerte, la fiscalÃa de Barcelona solicita una pena de 102 años para un tipo que violó, robó y mató a cuchillazos a dos policÃas en prácticas, la mujer que ayer mató a su bebe……..
Y lo más importante del dÃa: el asesino de Mariluz cuenta en primera persona su versión de cómo murió la pequeña, el monstruo de Amstetten explica en un video que en realidad lo que deseaba era violar a su madre, la abogada de Elisabeth Fritzl anuncia la próxima rueda de prensa de la familia torturada y secuestrada durante 24 años, y se ha capturado al pederasta buscado por la INTERPOL gracias a la colaboración ciudadana tras publicar su foto en Internet.
¿No es horrible? ¿No pasan otro tipo de cosas en el mundo? Pero para más INRI, y por si fuera poca angustia la que llevo en el cuerpo, me llega la nueva campaña de la Dirección General de Tráfico, otra dosis de horror y muerte.
A veces pienso que hemos entrado en ese laberinto del terror y nos hemos obsesionado en que no hay salida. Damos vueltas y vueltas sobre el mismo sitio y sólo potenciamos la sed de más terror. Sólo espero que como en los cuentos, alguien caiga en la razón y recuerde que todos los laberintos guardan un secreto que da la clave para hallar la salida.
Marg