Marilyn
“En
Hollywood te pueden pagar 1.000 dólares por un beso, pero sólo 50 centavos por tu alma”
MARILYN MONROE: UNA GRAN PERSONA, UNA GRAN ARTISTA, UNA GRAN MUJER
Esta es la ocasión perfecta para dejarse llevar por la influencia personal que uno puede sentir hacia este mito del cine…
Norma Jean, hija ilegítima de Gladys Baker, una mujer de nervios frágiles y abanderada por dos maridos, pasó sus primeras semanas de vida en un cajón pues su madre no tenia cuna para su recién nacida. Cuando ésta es internada en un hospital psiquiátrico, comienza su largo peregrinar de una familia adoptiva a otra hasta acabar en un orfanato. Una amiga de Gladys, Grace Mckee, se ofrece como tutora, pero sus acciones no siempre están guiadas por la generosidad.
La infancia de Norma Jean resulta difícil, traumática, más allá de los relatos melodramáticos que a menudo preceden el camino hacia el éxito en el mundo del espectáculo: acoso sexual, abandono y traición alimentan en ella profundos resentimientos de culpa, una inseguridad incurable, la infravaloración de sí misma y una desesperada sensación de tristeza. Para la niña, la vía de escape de una infancia infeliz se convierte en una venganza imaginaria en el campo cinematográfico.
Sus primeros pasos iban encaminados hacia el estrellato que más tarde le haría sentirse tan desgraciada. Comenzó como exponente de chica pin-up encajando al mismo tiempo con una imagen angelical y femenina, proporcionándole un éxito inmediato en la América de los 50.
Tan sólo con su presencia frente a la cámara, Marilyn emanaba una fuerza expresiva superior a la de casi todas las actrices en tan sólo media docena de páginas de diálogo. Tenía un sex appeal lleno de vitalidad, así se convirtió en una de las mujeres más atractivas, en la mujer que provocaba el deseo de los hombres, llegándola a considerar en algunas ocasiones como un juguete sexual.
En una época en la que las actrices eran marionetas en manos de una sociedad que producía estrellas de la misma forma en que Ford fabricaba coches, en la que las estrellas se consideraban y utilizaban como instrumentos de mercado y se convertían en poco más que productos de consumo, Marilyn supo abrirse paso trabajando duro desde el principio. Siempre se esforzó, primero aprendiendo a administrar su cuerpo y su bellísimo rostro y después perfeccionando la técnica con lecciones de canto, danza y dicción, hasta convertirse en las últimas películas en una actriz sensible y madura.
En una ocasión dijo “Un sex symbol se convierte en un objeto, y yo odio convertirme en un objeto, pero si debo ser el símbolo de algo, prefiero que sea de la cordura más que de ninguna otra cosa”.
Luchó por no quedarse encasillada en el papel de la rubia tonta y ya en la primera etapa de su carrera representó otro tipo de registros, aunque su inseguridad patológica y sus repentinos ataques de pánico le dificultasen el trabajo, logró triunfar y tener las ideas claras acerca de la calidad de las películas.
En el amor, Marilyn era igual de insegura y frágil, quería evitar quedarse sola, desconfiando tanto de los hombres como de las mujeres, aunque necesitaba admiración, cariño y aceptación, buscaba el amor con una promiscuidad febril.
Quizá por su insatisfacción o quizá por los desengaños amorosos que invaden su corazón, tanto en sus matrimonios como en las múltiples aventuras que mantiene. Sintiéndose abandonada y utilizada por los hombres, cada vez había menos sitio para los sentimientos de Marilyn.
La depresión invadía su vida, de tal modo que se comportaba como una actriz tensa, indócil y atiborrada de tranquilizantes por su miedo al fracaso.
Somníferos para dormir, anfetaminas para mantenerse activa y tranquilizantes para calmarse sometían su organismo a una inestabilidad psicológica constante sin posibilidad de defensa.
Añorando a los maridos y los hijos no tenidos comienza a hundirse bajo los golpes de un sistema productivo que destroza el talento, y ante la curiosidad morbosa de un público atento a cada una de sus vacilaciones, Marilyn se encontraba sometida a un estrés sobrehumano y a punto de ingresar en un psiquiátrico el sentido de subestima que la asediaba no se disipó ni con la ayuda de su psicoanalista. La última etapa de su vida la pasará entre crisis y la “beautiful people”, protagonizando el escándalo con los Kennedy.
El guión mal escrito de su vida desembocó en una muerte repentina y anunciada al mismo tiempo, ¿asesinato?, ¿suicidio?, eso nunca lo sabremos. Siempre será la diva inmortal, la mujer que no morirá al menos en el corazón de los que la amaban.
Su vida de culebron y su trágica muerte no hacen más que contribuir a la consideración de Marilyn como uno de los grandes iconos del siglo XX , pero este ser angelical escondía mucho más tras de sí. Nunca la comprendieron y nunca fue feliz sin embargo jamás dejó de iluminar como la gran estrella que era.
Ojalá la gente la dejara de ver como un mito sexual y como la "rubia tonta" entre las actrices clasicas de su epoca, ella era mucho más.
El cine no seria cine sin el nombre de Marilyn Monroe, porque en la época en la que ella brilló, su sola presencia era motivo de todo tipo de comentarios, unos a favor, otros en contra. Fue un fenómeno sociológico que aún, hoy en día, hace que miles de admiradores de todas las partes del mundo nos pongamos a escribir, a navegar por la red, a publicar biografías, , y sobre todas las cosas, quizás la que mas sobresale, es sin duda la mas fuerte....
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