Antes hubiese hablado de mis encuentros en parques y calles miraflorinas, de los cafés con libros y las pinturas en la vereda, de un poco de blues en la esquina o algún ligue brichero. Pero no, los tiempos de librero ya fueron, aunque el amor queda, y ahora nos toca desentrañarnos pues nos quitaron la feria, se la llevaron mucho más allá."La tradición va donde tú estás", nos florea el misio...