Estamos dentro de una batalla espiritual enorme. Lo primero que ha de hacer el cristiano es enterarse de ello. Y obrar en consecuencia: «vigilad, pues, en todo tiempo y orad, para que podáis evitar todo esto que ha de venir, y comparecer ante el Hijo del hombre» (Lc 21,36).No puede el hombre mantenerse ajeno a esa batalla, en una neutralidad distante y pacifista: «el que no está conmigo está contra mí» (Lc 11,23). Hay dos bloques mundiales enfrentados. De un lado, guiados y dominados por el diablo, están los que afirman: «no queremos que Él reine sobre nosotros» (Lc 19,14). Y del otro, guiados y animados por el mismo Cristo, los que quieren y procuran: «venga a nosotros tu...
La fiesta de la Inmaculada Concepción se celebra el día 8 de diciembre.Celebrase la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María porque, como enseña la fe, la Virgen María, por singular privilegio y por los méritos de Jesucristo Redentor, fue santificada con la divina gracia desde el primer instante de su concepción, y así preservada inmune de la culpa original.El día 8 de diciembre del año 1854, el Sumo Pontífice Pío IX, por Bula dogmática, y con el consentimiento de todo el Episcopado católico, definió solemnemente como artículo de fe la Concepción Inmaculada de la Santísima Virgen.Dios otorgó a la Santísima Virgen el privilegio de la Concepción...
El Nacionalismo verdadero no puede ser jamás populista, ni desteñirse en un cristianismo aguachento. El Nacionalismo tiene que ser necesariamente Jerárquico, y definirse Católico y Mariano; tiene que reivindicar a los Señores, a las legítimas superioridades como protagonistas de la Historia Patria, en lugar de las masas superficiales; tiene que proponerse como razón de vivir y de morir la restauración del orden sobrenatural y del orden natural en la Patria de los argentinos; tiene que devolverle a la Iglesia de Cristo la primacía de lo espiritual y a las Fuerzas Armadas de la Nación la primacía en lo temporal; tiene que hacer que sus militantes sean desprendidos y generosos,...
El concepto de la «Hispanidad» no incluye ninguna nota racial que pueda señalar diferencias poco agradables entre los diversos elementos que integran a las naciones hispánicas. Es un nombre de «familia», de una gran familia de veinte naciones hermanas, que constituyen una «unidad» superior a la sangre, al color y a la raza de la misma manera que la “Cristiandad” expresa la unidad de la familia cristiana, formada por hombres y naciones de todas las razas, y la “Humanidad” abarca sin distinción a todos los hombres de todas las razas, como miembros de una sola familia humana. Es una denominación que a todos honra y a nadie humilla.Todas las naciones hispánicas han heredado...