Memorias de un Mal Católico (1ra parte)
El padre Bernal, con la cara de color camarón, levantó la voz: “Los tres están expulsados”. Yo miré a Maldonado y Elizalde, había dolor y honor en sus rostros. Me sentí profundamente agradecido y dije: “Yo lo escribí. Ellos no lo sabían”. El padre me miró con el odio de un inquisidor: “Idiotas, se iban a ganar la expulsión por encubrir a este malhechor. Váyanse al salón”
Actualizando blog... en 5 seg seras redireccionado a BlogESfera.com