PASTOR DE ALMAS
ImagenEl sacerdote entra exhausto al confesionario. Abre la rejilla: -Sí, hija mía, cuéntame tus pecados.-Soy una mala esposa, padre, y una pésima trabajadora. -¿Por qué dices eso, hija? -Odio a mi esposo, padre, no lo amo, nunca lo amé; a veces siento ganas de envenenarle la comida y acabar con esto; y en el trabajo no hago nada, mi rendimiento es pésimo; todo el día tengo abierto facebook y el Messenger… No hago nada más. -Y te arrepientes, hija, de lo que haces.-No, padre, no me arrepiento de nada. -Y entonces a qué vienes, hija, si no buscas arrepentimiento.-No quiero redención, sólo comprensión.Blog de Alejandro Ramírez
Actualizando blog... en 5 seg seras redireccionado a BlogESfera.com