En su exilio de Santa Helena, aquel hombre que logró unificar a toda Europa contra él, imprecaba hace 200 años a la diosa fortuna maldiciendo España, la maldita guerra de España, que destrozó su hoja de ruta imperialista. Cierto es que sin la madre Rusia, Napoleón no hubiera sido derrotado, la resistencia del pueblo del Volga siempre ha sido tan notoria como la española, posiblemente también inconsecuente para el cambio de las relaciones del pueblo con el Estado, siempre opresor contra los ciudadanos.El pequeño corso abjuraba así de los españoles, harapientos y miserables, infravalorados por el valido Godoy que sirvió más los franceses que a los españoles y que compitió en...