Llámame a cualquier hora día del día o de la noche, pues yo nunca duermo y siempre te responderé. Te amo, seas soltero o casado o divorciado... bueno o malo, yo te amo... no importa de qué religión seas, yo te amo.
Pídeme lo que quieras, que si es para tu beneficio yo te lo daré. Habla conmigo y desahoga tus angustias y ansiedades, o cuéntame tus sueños bellos, que yo siempre tengo tiempo para tí... no te olvides de mí, tengo tanto que compartir contigo... quiero darte tantas cosas...
Si te sientes pecador, ¡yo te amo!... mi corazón está hecho de "misericordia"... estoy locamente enamorado de ti... por ti morí en una cruz, y ahora te espero cada día en la Eucaristía,...