Y podemos estar agradecidos (no sé a quién, pero sí), que, por lo menos, dos de las tres son enormes películas. La tercera, esta La voz dormida que supone el retorno de Benito Zambrano tras la poco recordable Habana Blues, está dividiendo a la crítica en los primeros pases especiales que se han organizado. Nosotros no hemos podido catarla aún. Las otras dos están recibiendo unanimidad: aprobación de crítica, público y Casa. Nos referimos, claro, a Pa Negre de Agustí Villaronga (que por fecha de estreno entra por los pelos) y a La piel que habito, de Pedro Almodóvar. Lo dicho, sendos peliculones, la primera la mejor reflexión sobre los horrores de la (post) guerra y su...