Solo después de ver lo atractiva que era, había querido convertirla en su esposa de verdad, estaba orgulloso de ella, de cómo enfrentó la situación, y el deseo era evidente cuando la miraba, pero, era un maldito y completo egoísta, la quería por su cuerpo, mientras que ella le había entregado durante casi toda su vida, su corazón.Era normal que ahora no quisiera volver junto a él, ni siquiera intentarlo, era tan obvió que hasta él podía comprenderla aunque le dolía. Jamás le habían amado, y saber que había perdido el amor de ella por ser un estúpido, lo hacía muy desdichado. Durante muchos años se había sentido solo y vacío, saciando el placer en cuantas camas pudiera,...